QUERER-ME

Favim.com-1303

Hoy, cuando venía caminando hacia mi casa, en mi cabeza se dibujaron dos palabras con mucha fuerza: convicción y fe. La vida no es sencilla, todos los días enfrentamos/disfrutamos diversas batallas/emociones. Pensé en todo lo que ha sucedido en un año: hace menos de doce meses sufrí la segunda gran depresión de mi vida (y la última, lo decreté) que me llevó a descubrirme en medio de ataques de pánico que no fueron nada agradables.

No sabía habitar la incertidumbre de manera ligera, y estaba, tal como ahora, descubriendo como vivir mejor y ser más feliz. Pero, hace un año no tenía la fuerza espiritual y emocional que siento ahora. Espero, que a medida que voy viviendo pueda sentir que siempre sigo fortaleciéndome con las malas y buenas épocas, porque como ya sabemos, cuando se vive están los retos y los logros. Siempre.

Pensé: -estoy terminando de escribir mi primer libro-. Estoy iniciando mi propia empresa de estrategia y comunicación. Estoy queriéndome y creyendo en mí. A veces cuando estoy mirando las páginas que tengo listas de mi libro me releo y me critico de manera estricta, de una forma bastante ruda, y pienso: -¿Qué diantres hago creyéndome que escribo? Y bueno, a veces no creemos tanto en nosotros.

Quererse, seguramente, es una de las tareas diarias que más esfuerzo conlleva. Debería ser vital volver el cariño hacia uno mismo una tradición diaria; mirarse en el espejo y decirse cosas lindas, felicitarnos, auparnos, abrazarnos a nosotros mismos y darnos cuenta de la fuerza, la convicción y la fe que hemos tenido para seguir avanzando, que en ocasiones pudo parecer un milagro.

Cuando estoy medio down pienso en Andrea, una de mis mejores amigas, que siempre tiene una palabra de aliento para mí, la imagino diciéndome: -Pero chica si tú eres bellísima, inteligentísima, hermosísima mi reina bella– y me hace sonreír. Con el tiempo ejercité a mi amiga interna y aprendí a decirme cosas lindas a mí misma.

Trato en lo posible, al levantarme de decir en voz alta y enérgica: – Buen día vida, hoy será un día maravilloso, soy una mujer dinámica, creativa, alegre, agradecida…- y así.

Sin embargo, la lucha contra los monstruos internos, debe mantenerse firme e implacable, porque nos hemos acostumbrado, a que un momento negativo cobre más fuerza que veinte positivos. Hay que trabajar en eso. Nos educaron, y nos educamos en sociedades donde nunca somos lo suficientemente buenos, donde la competencia es un ingrediente más clásico que la sal, donde si a tal edad no lograste tal cosa: fracasaste. Soltera, casada, divorciada, sin hijos, con hijos, graduada, con postgrado, no graduada, flaca, gorda, mediana, baja, alta, blanca, morena, negra, nunca, nada es perfecto.

La influencia externa parece indicarnos constantemente que no somos lo suficientemente buenos y que jamás lo seremos. Y la interna ni se diga. BASTA. Hay que romper esos moldes, hay que creer más y premiarnos más. Hay que felicitarnos y hacer una lista gigantesca de todo lo que hemos logrado. Agradecer cada noche. Agradecer cada mañana.

Hace un tiempo estaba viendo un spot de una reconocida marca en el que las mujeres se describen a sí mismas y un experto en retratos, sin verlas, las dibujaba. Luego entraba otra persona que había visto por breves momentos a la mujer que anteriormente se había descrito y también le contaba al dibujante cómo era la mujer. ¿El resultado? Cuando ellas miraban el retrato que habían descrito de sí mismas era una imagen desfavorecida, dura, fuerte, mientras que la descripción del otro las dibujaba mucho más linda y con expresiones más bellas y armónicas. Lloré con ese spot, me di cuenta que somos demasiado estrictos con nosotros mismos.

No vemos lo maravillosos que somos, estamos atentos a nuestros defectos más que a nuestras cualidades.

Hola convicción, voy a decirme cada día. Estamos listos para todo lo que nos merecemos, para ser felices, para entendernos y querernos a nosotros mismos. Sólo tenemos que descubrir ese mejor amigo interno que te aúpa y te motiva, y que tiene toda la fe en que lo que te propongas lo lograrás. El encanto reside en dejar de querer lograr algo enorme en dos días, como aquel que hace una dieta fortísima y baja 6 kg en un mes que a los 15 días, lo más probable, es que los recupere.

No sé, tal vez el verdadero encanto reside en cada día cuidar nuestra alimentación, lo que nos decimos a nosotros mismos, hacer dieta de palabras feas para con nosotros y nuestro entorno, motivarnos un poquito cada día, hacer de lo positivo un hábito, espantar los pensamientos que nos intoxican, construir en lo cotidiano la magia que a lo largo se convierte en grandes logros, escribir una página diaria, cambiar el refresco por un jugo o un vaso de agua, cambiar una crítica por un halago, regalarte un desayuno tranquilo y no salir corriendo a la oficina, decirnos y repetirnos lo fuertes, constantes, y valientes que hemos sido.

Dejar la adicción a tratarnos mal. De pronto caemos en cuenta que llevamos años torturándonos: nicotina, mala alimentación, drogas, sedentarismo, pereza, alcohol, relaciones tóxicas, maltrato. Fuimos adhiriendo el auto maltrato a nuestro vivir. Es tiempo de revertir eso.

Es posible ir transitando el camino de la mejor manera posible, hay días buenos, otros no tanto, pero hay días buenísimos. La única manera de generar cambios es cambiando, poniéndole ganas cada día, un poco más y un poco más.

“Rendirte no rendirte. Fideos no fideos. ¿Estás preocupado por lo que fue y lo que va a ser? Hay un dicho: El ayer es historia, el mañana es un misterio, pero el hoy es un obsequio por eso se llama presente.” Le dice Oogway a Kung Fu Panda.

Por eso, hoy te propongo, me propongo, nos propongo un trato para cada día:

  • Al despertar me diré 5 cosas que me gustan de mí.
  • Por cada pensamiento negativo buscaré tres positivos.
  • Cada semana escribiré una lista de 10 cosas positivas de mi vida.

Mi presente es lo único que existe. Nadie dice que sea sencillo. Mudarse a una casa más pura y amplia es maravilloso, pero implica un cambio, y cada cambio un esfuerzo. Hay que empacar, desechar, limpiar, botar, desapegarse, para darle la bienvenida al nuevo lugar que queremos ocupar.

No hay que dejar pasar más tiempo, el mejor momento para empezar a querernos más es ahora.

Anuncios

Un comentario en “QUERER-ME

Qué piensas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s